Cita de la semana #6

cita de la semana

Primero fue el olor, uno que cualquier animal reconoce, que ni siquiera la lluvia puede disipar, pegajoso y dulzón. Un olor que sólo les gusta a las moscas. Después, el silencio. No existe el silencio total, pero hay una especie de calma tensa que siempre anuncia el desastre. Antes de entrar, el gato ya sabía lo que el hada negaba. Los animales pueden olerla. El interior de la cabaña recordaba a los restos de un naufragio. Colgada en la pared, muy cerca de la puerta, la bujía que parpadeaba con la luz indecisa, avergonzada de tener que mostrar una escena tan triste a un viejo amigo.

 

-La corte de los espejos – Concepción Perea